Neptunian Witch: el tarot como herramienta de autoconocimiento

Por: Yareth Arciniega Villa

Fotos: Cortesía de @hijadelcielo

Ameyalli Espinola Roskaritz tiene 21 años y es estudiante de séptimo semestre de periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; le gusta definirse como tarotista y aprendiz de astrología. Desde pequeña se ha caracterizado por ser una persona sensible y empática, particularidades que han influido en la construcción de su identidad.

Neptunian Witch: tu propia forma de leerte 

Fue en agosto del 2019 cuando Ameyalli, gracias a la afinidad que tiene por el tarot y la astrología, tuvo la idea de abrir Neptunian Witch, una página de Instagram en la que escribe de manera informativa, acerca de cómo funciona la astrología, utilizando un lenguaje ameno y comprensible, lo cual, en palabras de ella, ha sido un gran reto.

Comenzó con las ganas de ayudarle a las personas a interpretar su carta natal: una especie de mapa en el que están marcadas las posiciones de los planetas, astros y asteroides alrededor de la tierra en el momento exacto en el que naciste. Según cuenta Ameyalli, la carta natal influye en diferentes aspectos de la vida; es una herramienta de autoconocimiento y en Neptunian Witch, ella ayuda a las personas a que la entiendan.

Ameyalli narra que cuando comenzó a leer el tarot en la facultad se sentía incapaz de cobrar, pues subestimaba sus habilidades, pero conforme fue creciendo, la confianza en lo que hacía logró darle valor a su trabajo. Empezó cobrando cincuenta pesos por lectura, un precio razonable para que todos lograran tener este primer acercamiento al tarot, ya que por lo general eran estudiantes los que acudían a ella. 

“He visto lecturas de tarot que oscilan entre los 700 pesos y siento que eso es inhumano, le estas cobrando a las personas por ayudarlas a entender sus emociones y eso  no se me hace ético”, reflexiona. Fueron sus mismos consultantes quienes le sugirieron cobrar más cuando sus lecturas se volvieron más desarrolladas y específicas.

Ameyalli cuenta que tras un periodo de inactividad en página, ahora se encuentra más enfocada en ella, ya que de un hobbie ha pasado a ser una fuente de ingresos. Las citas para lecturas de tarot, las interpretaciones de carta solar y revolución solar, además de las consultas astrológicas, las realiza en su tiempo libre, de lunes a jueves a través de Zoom.

Con el distanciamiento social ha establecido una dinámica diferente a la que estaba acostumbrada: ahora intenta conectarse con las personas a través de ejercicios de respiración y es capaz de llevar a cabo una lectura, incluso por medio de WhatsApp, práctica que intenta que no sea frecuente, pues prefiere al menos, poder ver a las personas por medio de una videollamada. 

La fuerza del destino

La sensibilidad y la empatía son cualidades de Ameyalli que por mucho tiempo reprimió. Paulatinamente estas se intensificaron hasta que le fue imposible ignorarlas. Fue hasta la preparatoria en una exposición de Leonora Carrington en donde Ameyalli, al ver unas cartas de tarot realizadas por la propia pintora, quedó atrapada: “Vi las imágenes, sentí cómo me llamaron y dije: ‘quiero hacerlo’, así de sencillo”, recuerda.

Ese mismo día, al entrar a una tienda de regalos, encontró un mazo de tarot con un precio muy accesible y se lo compró. Días después, vio el precio del mismo mazo en internet, y éste se había triplicado. Piensa que a lo mejor era su destino comprarlo en ese momento. 

Comenzó a aprender poco a poco, primero con un libro que tenía y luego buscando interpretaciones y tomando cursos en línea; así fue durante un año aproximadamente. Al principio sólo hacía lecturas para sí misma. Abrirse a otras personas fue un proceso difícil por miedo equivocarse, pero después de cierto tiempo lo logró y empezó a leerle las cartas a compañeras y compañeros de la facultad. 

“Me dijeron que lo que les decía era acertado y que les ayudaba a tomar ciertas decisiones personales. Ahí me empezó a dar confianza y empecé a hacerlo más, a leerlas en la facultad y también en Ciudad Universitaria”, cuenta. Con cada lectura que hacía le daba más confianza, hasta que se convenció de que realmente funcionaba. 

Para Ameyalli es muy lindo el crecimiento que representa el tarot, tanto espiritual como personal. Esta práctica la hizo entender sus capacidades y aceptar el reconocimiento de otras personas. Por otro lado, con la astrología, ella ha logrado identificar el origen de sus emociones, la forma en que las maneja y cómo las comunica.

¿Qué es el tarot? 

Ameyalli explica que el tarot es un lenguaje, una serie de tablillas que tienen significados universales. En total son 70 arcanos, que quiere decir secretos; son pequeños secretos simbólicos guardados en cada una de las cartas. El tarot, dice, ayuda a interpretar tu subconsciente, y se va acomodando a cada persona dependiendo de su contexto.  

Lo único que hace la tarorista es interpretar los signos, el lenguaje no verbal del consultante, y su energía. Esto le ayuda a las personas a entender sus emociones, sentimientos o a aterrizar sus ideas y darles orden. Ameyalli expresa que le da mucho gusto poder ayudar a que las personas se entiendan: “Creo que es la única razón por la que lo hago”, comenta.

Una evolución paulatina

Para ella, la lectura de cartas es un arte que requiere disciplina y compromiso, por lo que su evolución en el mismo ha sido evidente, no sólo para ella sino también para sus consultantes, que en ocasiones son amigos cercanos. Reconoce que poco a poco sus lecturas han pasado de ser generales a ser cada vez más específicas, hecho que la emociona, pues le ha dedicado mucho trabajo. 

Ameyalli cuenta que el proceso de auto nombrarse astróloga ha sido muy intenso porque se ha dado cuenta que lleva varios años preparándose y puede que el conocimiento que ha adquirido sea el suficiente para reconocerse como tal, pero aún le cuesta trabajo, pues sigue en ese camino, trabajando en ello.

Los estigmas en torno a la astrología y el tarot: el diablo no me habla al oído

Durante siglos, el tarot se ha visto envuelto en diversos estigmas. El primero, expone ella, es que a muchas personas les da miedo porque no saben de dónde viene toda esa información y aseguran que “el diablo es quien le habla al oído”; no saben que lo único que hacen las cartas es interpretar la energía presente en cada una de las personas y que esta información se obtiene a través de la interpretación del mismo subconsciente. 

“Sí da miedo es porque es algo desconocido, y más viviendo en una sociedad con un pensamiento altamente judeocristiano”, reflexiona, “las personas no aceptan lo que no conocen”. En segundo lugar, se encuentra estigmatizado el entendimiento de las emociones, las enfermedades y las cosas más sensitivas, ya que muchas veces las hemos dejado de lado por intentar ser enteramente racionales. 

En la actualidad estos estigmas han disminuido, pues las nuevas generaciones tienen la idea de querer conocerse más a sí mismos y de entenderse, por eso acuden al tarot, sin embargo, éste no tiene nada que ver con adivinar el futuro, ya que al igual que la astrología, es descriptivo, no prescriptivo porque “ningún futuro está escrito en piedra y puedes cambiarlo”. 

Tampoco es una herramienta para abrir portales, ya que no se trata de algo esotérico. La magia no es como la industria del cine la pinta, realmente se trata de cosas más sutiles, más energéticas y depende mucho de los propósitos para los que los utilices. Según las mismas reglas de estas artes, lo que hagas se multiplica tres veces, ya sea bueno o malo. 

Ameyalli reconoce que desde luego se ha encontrado con personas escépticas, postura que considera completamente válida, ya que la sociedad nos ha enseñado a rechazar todo lo que vaya en contra de la razón. Nuestra mente está educada para aceptar únicamente lo que podemos comprobar a través de un método empírico y lo que no está en ese camino, se vuelve absurdo. 

Romper estereotipos: el tarot y el feminismo

El tarot y la astrología tienen bases en ideologías y simbolismos machistas, por ello, uno de los objetivos de Ameyalli, es dejar de promover esos estereotipos. Ella trata de erradicar la idea de que hay energías femeninas y masculinas, ya que considera que simplemente son tipos de energía y se deben dejar de encasillar.

Para Ameyalli, el movimiento feminista ha venido a reivindicar la parte de las emociones y la ternura. Ancestralmente estos temas “irracionales” han sido vinculados a la mujer, por su sensibilidad hacia éstos, y del mismo modo han sido reprimidos y relegados de la vida social.

“Nos hemos dado cuenta de que deslindarnos de nuestras emociones y de nosotros mismos nos ha llevado a un punto de automatización en donde no sabemos ni que hacer; nuestras emociones van a terminar explotando si nos dejamos llevar por esa racionalidad”. Ella cree que el feminismo nos ha enseñado también a  escuchar; a nosotros mismos y a los demás.  

En este sentido, platica que el movimiento feminista ha logrado, con todas su actividades y talleres, acercar y abrir a los hombres a este tipo de conocimientos sensoriales sobre las emociones. Ha notado que cada vez van en aumento sus consultantes hombres y lo celebra. 

El chiste del tarot es ser empática y ser más sensible respecto a los sentimientos de los demás porque se están abriendo ante ti: “Tampoco puedes llegar a regañarles o a sermonearles, o a darles un aviso fatalista que los haga sentirse mal, simplemente es: ‘esto está pasando, tiene su origen en está situación, en esta emoción o en este suceso'”.

Ameyalli explica que siguiendo esta misma línea de la sororidad y la empatía, siempre le pregunta a la persona, después de la lectura, cómo se siente con las cosas que le acaba de decir e intenta mantener el diálogo para ayudar hasta lograr que se sienta más tranquila.

La chispa de la intuición 

Ella afirma que todo el mundo puede aprender a leer el tarot o sobre astrología, ya que todos tenemos “esa pequeña chispa” dentro de nosotros que se llama intuición. Explica que hay personas que la tienen más reprimida que otros, pero sin duda está ahí. Ésta llega en la infancia y al ser tan pequeños no sabemos cómo interpretar tanta información; al tratar de expresar nuestros sentimientos muchas veces somos reprimidos por nuestra familia. 

Rescata que el tarot y la astrología la han enseñado principalmente a eso, a escuchar su intuición y sus emociones, a aprender a discernir entre la inseguridad y la intuición. Considera que escuchar a nuestra intuición nos puede llevar, como a ella, a lugares muy buenos, de mucha estabilidad y equilibrio. 

El camino para aprender sobre la astrología y el tarot es un camino para entender las propias emociones, a distinguir  las que son turbulentas —que muchas veces tapan la intuición— de las que son más puras. Es importante sacar toda la basura emocional y sentimental  que cargamos dentro para desarrollarla y llegar a lograr a leer las cartas. 

El impacto de la pandemia en su trabajo

Ameyalli cuenta que al principio de la pandemia dejó de hacer lecturas, puesto que el distanciamiento social le impedía realizarlas de manera presencial como acostumbraba. Sin embargo, ahora ha logrado, por medio de ejercicios de respiración, realizar lecturas en línea con personas de distintos lugares.

Con esto se ha dado cuenta de que su trabajo está trascendiendo. Afirma que la cuarentena tiene como objetivo que cada uno de nosotros trabajemos en ciertas cosas que hemos estado evadiendo porque estábamos centrados en nuestra cotidianidad. El tarot ayuda a darle nombre a las crisis emocionales y direccionarlas. “Ha sido un proceso de mucha introspección y el tarot es justo eso”, afirma. 

En el contexto actual, Ameyalli destaca la importancia de aprender que no podemos tener el control sobre todas las situaciones porque la realidad es incierta y todo puede cambiar en un segundo, es por ello que debemos aprender a fluir con los momentos y las situaciones que se nos ponen enfrente; aprender a actuar, ser resilientes y a tomar las cosas con calma.

Para finalizar, expone que su granito de arena para cambiar el mundo es el tarot, pues con esto puede ayudar a una persona a controlar una crisis, a entender una emoción, o a tomar una decisión y eso cambia el mundo de esa persona, le da mayor estabilidad

Autor: Voces de quimeras

Voces de quimeras es una revista digital y un portal dedicado a crear contenidos en torno a temas relacionados con las mujeres y los espacios construidos por ellas.

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